Sputnik V es la primera vacuna registrada en el mundo a base de una plataforma probada basada en vectores adenovirales humanos. Actualmente se encuentra en la lista de la Organización Mundial de la Salud (OMS) entre las 10 principales vacunas candidatas que se acercan al final de los ensayos clínicos y al inicio de la producción en masa.
En este ensayo clínico posterior al registro de Sputnik V en Rusia participan más de 40.000 voluntarios.
Se han anunciado ensayos clínicos de Sputnik V en los Emiratos Árabes Unidos, India, Venezuela y Bielorrusia.
Ha sido confirmada la eficacia del 91,4% de la vacuna "Sputnik V" por el análisis de los datos en el punto de control final de los ensayos clínicos. La eficacia de la vacuna “Sputnik V” frente a los casos graves de infección por coronavirus es del 100%.
La RDIF, junto con sus socios y fabricantes, está aumentando constantemente los volúmenes de producción de la vacuna.
El costo de una dosis de la vacuna para los mercados internacionales será menos de 10 dólares (Sputnik V es una vacuna de dos dosis). La forma liofilizada (seca) de la vacuna puede ser almacenada a una temperatura de +2 a +8 grados centígrados.
Las solicitudes de más de 1.2 mil millones de dosis de la vacuna Sputnik V vinieron de más de 50 países.
La vacuna, para su distribución en los mercados extranjeros, será producida por los asociados internacionales de la RDIF en la India, el Brasil, China, Corea del Sur y otros países.
Este sitio web ha sido creado para proporcionar información precisa y actualizada sobre Sputnik V.
Certificado de registro del Ministerio de Salud de Rusia
La vacuna lleva el nombre del primer satélite espacial soviético. El lanzamiento del Sputnik-1 en 1957 intensificó la investigación espacial en el mundo entero, creando el llamado “momento Sputnik” para la comunidad internacional.
Actualmente, hay más de 200 vacunas contra la COVID-19 en desarrollo en todo el mundo.
Los “vectores” son vehículos que pueden introducir material genético de otro virus en una célula. El gen del adenovirus, que es el causante de la infección, se sustrae y en su lugar se inserta un gen con el código de la proteína de otro virus. El elemento insertado es seguro para el organismo y ayuda al sistema inmunológico a reaccionar y producir anticuerpos que nos protegen de la infección.
La plataforma tecnológica basada en vectores adenovirales permite la creación de nuevas vacunas de forma rápida y eficaz a través de la modificación del vector original de transmisión con material genético de nuevos virus, lo que permite obtener nuevas vacunas en poco tiempo. Dichas vacunas provocan una fuerte reacción por parte del cuerpo humano con el objetivo de generar inmunidad.
Los adenovirus humanos están considerados entre los más sencillos de modificar con estos fines. Por eso se han convertido en vectores muy populares.
Estudio abierto de la seguridad, tolerabilidad e inmunogenicidad de la vacuna "Gam-COVID-Vac Lyo" contra el COVID-19
Estudio abierto de la seguridad, tolerabilidad e inmunogenicidad de la vacuna "Gam-COVID-Vac" contra el COVID-19
Tan pronto como empezó la pandemia de COVID-19, investigadores rusos extrajeron del nuevo coronavirus SARS-COV-2 fragmentos de material genético que codifica la información sobre la estructura de la proteína S (la proteína que forma la "corona" del virus y es responsable de su enganche a las células humanas), y los insertaron en un vector adenoviral ya conocido para su inserción en una célula humana, creando así la primera vacuna del mundo contra el coronavirus del SARS -COV-2.
Con el objetivo de asegurar una inmunidad duradera, científicos rusos han desarrollado la idea novedosa de usar dos tipos diferentes de vectores adenovirales (rAd26 y rAd5) para la primera y segunda dosis de la vacuna, reforzando así su efecto inmunizador.
El uso de adenovirus humanos como vectores es seguro porque estos virus, que causan el resfriado común, no son nuevos y existen desde hace miles de años.
El mensaje se ha enviado con éxito!